Historia Casa Maribona

Casa Maribona es una casa con alma. Todo empezó en una pequeña fonda regentada por María, una mujer luchadora y emprendedora en tiempos difíciles, que levantó con esfuerzo personal un lugar de encuentro para viajeros y vecinos. Ese legado pasó a su hija Gela y hoy continúa con su nieta Mariló, manteniendo viva una forma de entender la hostelería basada en el cariño, el trabajo y la dedicación.

Desde hace décadas, nuestro secreto ha sido el mismo: un trato familiar que hace que el cliente se sienta parte de nuestro hogar. En la mesa, defendemos una cocina tradicional que no pasa inadvertida, porque a la tradición le sumamos pasión, mimo e innovación con medida.

Nuestra esencia son las carnes a la brasa y las parrilladas, hechas con calma, fuego y buen producto, como se ha hecho siempre aquí. Y cuando el día termina —tras recorrer las rutas, bosques y paisajes de Sanabria— volver a Casa Maribona es volver a casa: mesa caliente, cocina sincera y hospitalidad.

Contamos con dos plantas donde disfrutar de un ambiente amistoso, cálido y confortable, con almuerzos, comidas, tapas y cenas, conservando el espíritu de aquella fonda de origen, pero en instalaciones totalmente reformadas.